Artemidoro y los prontuarios onirománticos
Desde la más lejana antigüedad, escribe Roger Caillois, las
imágenes de los sueños planteaban preguntas que requerían
la participación de intérpretes expertos. “De allí las
innumerables Claves de los sueños, que son otros tantos
léxicos destinados a descifrar los mensajes insólitos y
desconcertantes de esos sueños”16. Una de estas claves, que
en Egipto se remontan a la XII dinastía, en Babilonia al
reinado de Asurbanipal (669-626 a. C.) y en la India al siglo V
antes de la era cristiana, es el Onirocrítico o Interpretación de
los sueños, de Artemidoro de Éfeso o de Daldis17. La del
Daldiano parece ser una de las fuentes de Delicado en materia
oniromántica, pues son varios los sueños relatados en La
Lozana andaluza cuyo sentido coincide con el que facilita el
manual para la interpretación de sueños escrito por el
Daldiano. Así, cuando Aldonza recuerda “otra vez que soñé
que se me caían los dientes y moví otro día”18, concuerda con
el tratado de Artemidoro, donde la caída de dientes anuncia la
desaparición de personas y, con más precisión, significa
16 Imágenes, imágenes… (Sobre los poderes de la imaginación) [Images,
images…], Edhasa, Barcelona, 1970, p. 46.
17 Vid. ibíd., p. 46.
18 Francisco Delicado: La Lozana andaluza, p. 137.
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desembarazarse de niños19. De soñar su criado Rampín que
sus enemigos quieren matarlo, resulta ser luego ella asaltada
por los ministros de la justicia20, como Artemidoro advierte
que morir a manos de alguien presagia una desgracia21. Así
mismo, la Lozana anda temerosa por haber soñado “que caía
en manos de ladrones”22, cuando se indica en el Onirocrítico
que topar con bandidos en sueños es de mal agüero23. Y en
fin, aunque el Autor niegue crédito a la predicción de sucesos
futuros por medio de sueños, argumentando que “munchas
veces acaece qu’el muchacho sueña dineros, y a la mañana se
le ensuelven en azotes”24, en nada contradice un pasaje del
manual de Artemidoro en donde comenta que soñar con
dinero es aviso de disgustos y de peleas25.
19 “Quelle que soit donc la dent qu’on ait perdue, on sera privé de la
personne correspondante”, Artemidoro: La clef des songes. Onirocriticon,
edición de. A. J Festugière, J. Vrin, París, 1975, libro I, cap. xxxi, p. 44;
“Que, des dents vous étant tombées de la bouche, on les reçoive en ses
mains ou en son sein, cela signifie qu’on se débarrasse d’enfants”, ibíd., II,
lxvii, p. 172.
20 Francisco Delicado: La Lozana andaluza, p. 137.
21 La clef des songes. Onirocriticon, lib. II, cap. xlix, p. 165.
22 Francisco Delicado: La Lozana andaluza, p. 224.
23 Artemidoro: La clef des songes. Onirocriticon, lib. I, cap. v, p. 27.
24 Francisco Delicado: La Lozana andaluza, p. 177.
25 “Certains disent que l’argent est mauvais, de même que toute spèce de
monnaie. Quant à moi, j’ai observé que la petite monnaie de bronze est
cause de désagréments et de disputes affligeantes”, Artemidoro: La clef des
songes. Onirocriticon, lib. II, cap. lviii, p. 168.
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VII. LA REVISIÓN IRÓNICA Y BURLESCA
La interpretación de los sueños de Artemidoro, texto del siglo II
que, “tal vez como pocos, ha influido en la vida espiritual,
cultural y expresiva de las civilizaciones que de un modo u
otro dependen de la helenística”26, fue recuperado en su forma
original a finales del siglo XV, gracias a dos mecenas de la
cultura clásica: Lorenzo de Médicis, adquisidor de un
manuscrito antiguo en que se contenía el texto de Artemidoro
completo, y el cardenal Besarión, que costeó su
transcripción27. Vinieron luego una primera edición griega
(Venecia, 1518) y diversas traducciones a lo largo del siglo
XVI. Verdadero compendio del saber onírico antiguo, el
contenido de este tratado se había transmitido con
anterioridad de forma fragmentaria y difusa en prontuarios
que simplificaban las claves para hacer más fácil su consulta
y bajo nombres de extraños autores28. A través de
intermediarios árabes (se conocen traducciones en esta lengua
a partir del siglo IX29) y sobre todo bizantinos30, la obra de
26 Franco Cardini: Magia, brujería y superstición en el Occidente medieval
[Magia, stregoneria, superstizioni nell’ Occidente medievale], traducción de
Antonio-Prometeo Moya, Península, Barcelona, 1982, p. 128.
27 Vid. Elisa Ruiz García en la introducción a su edición de La
interpretación de los sueños de Artemidoro, Gredos, Madrid, 1989, pp. 53-
54.
28 Ibíd., p. 52.
29 Vid. Toufic Fahd: La divination arabe, Sindbad, París, 1987, p. 326.
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VII. LA REVISIÓN IRÓNICA Y BURLESCA
Artemidoro nutrió la tradición oniromántica popular de
Occidente31, donde el más popular de los libros de sueños
medievales fue el atribuido al profeta Daniel, y divulgado como
Somnia Danielis32, aunque otros manuales se amparaban en
la autoridad de un célebre intérprete de sueños
veterotestamentario: José. Esta dilatado proceso de
30 “Una folta schiera di prontuari oniromantici testimonia la straordinaria
fortuna e vitalità di questo genere letterario nel mondo bizantino ed anche
al di fuori di esso, come dimostra il fatto che proprio tali manuali stanno
all’origine della tradizione occidentale dei ‘libri dei sogni’, diffusi anche nel
folklore europeo”, Giulio Guidorizzi: “I prontuari oniromantici bizantini”,
Rendiconti dell’Istituto Lombardo, CXI (1977), pp. 135-155, para la cita p.
136. Cfr. S. Collin-Roset: “Le Liber thesauri occulti de Pascalis Romanus
(un traité d’interprétation des songes du XII siècle)”, Archives d’Histoire
Doctrinale et Littéraire du Moyen Age, XXX (1963), pp. 111-198.
31 J. Le Goff habla de la pervivencia de la oniromancia antigua
(Artemidoro) en el Occidente medieval a través de repertorios y claves de
sueños que se difundieron en ambientes cultos pero más permeables a las
influencias folklóricas o populares, “À propos des rêves de Helmbrecht
père”, L’imaginaire médieval, Gallimard, París, 1985, p. 326. Varios
editores de Macrobio ha apreciado que el capítulo iii del libro I de su
Comentario al Sueño de Escipión es deudor de los capítulos i-ii del tratado
de Artemidoro (libro I); de otra parte, H. Braet reconoce que “on ne saurait
affirmer que ce traité ait exercé une influence directe au moyen âge; mais
la terminologie et la classification de l’Ephésien ont pu être connues à
travers celles, très ressemblables, de Macrobe”, Le songe dans la chanson
de geste au XII siècle, Romanica Gandensia, Gante, 1975, p. 17.
32 Vid. Steven R. Fischer: The Complete Medieval Dreambook. A
Multilingual, Alphabetical Somnia Danielis Collation, Peter Lang, Berna,
1982, pp. 7-10.
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VII. LA REVISIÓN IRÓNICA Y BURLESCA
asimilación de la cultura onirocrítica clásica explica las
semejanzas que con el tratado del Daldiano y otros repertorios
antiguos presentan las claves de sueños que circularon en la
Edad Media bajo la forma de escuetas listas de equivalencias:
“The Somnia Danielis […] represents a collection of selfperpetuating
topics stemming directly from the classical
tradition: it is a library of ancient dream topoi” 33.
Los prontuarios onirománticos medievales, como en el
Onirocrítico de Artemidoro, coinciden en que la caída de
dientes presagia la pérdida de un ser querido, de un pariente
o de un hijo:
Dentes sibi cadere uiderit, de parentibus suis aliquis
morietur34.
Dentes suos cadere, aliquis de parentibus suis
morietur35.
Vir ses dents chaïr senefie doleur de ses parents
mors36.
Dens caïr avoec sanc senefie proismain ami, sen
pere ou se mere perdre37.
33 Ibíd., p. 7.
34 Ibíd., p. 146, s.v. “tooth”.
35 Ibíd., p. 146, s.v. “tooth”.
36 Walther Suchier: “Altfranzösische Traumbücher”, Zeitschrift fur
französische Sprache und Literatur, LXVII (1957), pp. 129-167; para la cita,
p. 142.
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VII. LA REVISIÓN IRÓNICA Y BURLESCA
Qui songe que la dent pert, .i. de ses paranz ou de
ses amis pert38.
Quant vois choir ou traire tes dens,
Çou est perdre amis ou parens39.
Y si Artemidoro advierte que morir asesinado anuncia gran
desgracia, en una clave francesa de sueños leemos: “Qui
songe soi moirir, grant paor doit avoir d’aucun anui”40, de
igual forma que soñar con dinero es interpretado por
Artemidoro y las claves de sueños medievales como pronóstico
de disputas y calamidades personales:
Pecuniam accipere, litem significat41.
Si uideris plures denarios aut inuenies, parabolas
uel irrisiones uel maledictiones significat42.
Denarios tractare significat iracundiam43.
37 Walther Suchier: “Altfranzösische Traumbücher”, p. 144.
38 Ibíd., p. 149.
39 Ibíd., p. 155.
40 Ibíd., p. 150.
41 Steven R. Fischer: The Complete Medieval Dreambook, p. 102, s.v.
“money”.
42 Ibíd., p. 102, s.v. “money”.
43 Ibíd., p. 102, s.v. “money”.
Artemidoro y los prontuarios onirománticos
Published on Marzo 5, 2008
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