Cuitas y desvelos de la caballería andante
Aunque sometidos en distinta medida a las naturales
servidumbres de la condición humana, los caballeros de
ficción (salvo personajes como Tydorel, el que jamás duerme
ni tiene sueño, cuya historia se cuenta en un lai bretón; que
se mantenga siempre despierto se explica por su origen
extranatural: Tydorel es hijo de un misterioso caballero
hadado65) Continue reading ‘Cuitas y desvelos de la caballería andante’
Estratagemas nocturnas
En la teogonía hesiódica, Nix, diosa de la noche nacida del
Caos, engendró a Hipnos (el Sueño) y a Ápate (el Engaño)3.
Ciertamente, la noche es tan propicia al sueño reparador de
las fatigas diurnas como a todo negocio que requiera sigilo.
Siendo de esta guisa en cualquier actividad humana, la bélica
no tiene por qué constituir una excepción, sobre todo si se
tiene en cuenta que el factor sorpresa ha sido siempre una de
las armas más poderosas4. Continue reading ‘Estratagemas nocturnas’
“Recuerde el alma dormida”
Un conmovedor llamamiento al alma para que salga del sopor
en que está sumida abre la elegía más admirable de la poesía
española: “Recuerde el alma dormida, / abive el seso y
despierte…” Al comentar los versos iniciales de las Coplas de
don Jorge Manrique por la muerte de su padre, Vicente Beltrán
anota que esta “imagen del alma humana como un ser
dormido, que se ha de despertar para tomar conciencia” es un
tópico de la tradición cristiana extensamente cultivado que
remite a San Pablo93. Y es que dormir es también ignorar el
mensaje de Cristo, hallarse sumido en el mortal error,
olvidarse, desfallecer y bajar la guardia ante las tentaciones. Continue reading ‘“Recuerde el alma dormida”’