Tag Archive for 'la boca'

LA DECLARACION DE ALICIALA DECLARACION DE ALICIA

–¡Estoy aquí! –gritó Alicia.
Y olvidando, en la emoción del momento, lo mucho que había crecido en los últimos
minutos, se puso en pie con tal precipitación que golpeó con el borde de su falda el estrado
de los jurados, y todos los miembros del jurado cayeron de cabeza encima de la gente que
había debajo, y quedaron allí pataleando y agitándose, y esto le recordó a Alicia intensamente la pecera de peces de colores que ella había volcado sin querer la semana
pasada.
–¡Oh, les ruego me perdonen! –exclamó Alicia en tono consternado.
Y empezó a levantarlos a toda prisa, pues no podía apartar de su mente el accidente de la
pecera, y tenía la vaga sensación de que era preciso recogerlas cuanto antes y devolverlos al
estrado, o de lo contrario morirían. Continue reading ‘LA DECLARACION DE ALICIALA DECLARACION DE ALICIA’

¿QUIEN ROBO LAS TARTAS?

Cuando llegaron, el Rey y la Reina de Corazones estaban sentados en sus tronos, y había
una gran multitud congregada a su alrededor: toda clase de pajarillos y animalitos, así como
la baraja de cartas completa. El Valet estaba de pie ante ellos, encadenado, con un soldado
a cada lado para vigilarlo. Y cerca del Rey estaba el Conejo Blanco, con una trompeta en
una mano y un rollo de pergamino en la otra. Justo en el centro de la sala había una mesa y
encima de ella una gran bandeja de tartas: tenían tan buen aspecto que a Alicia se le hizo la
boca agua al verlas. «¡Ojalá el juicio termine pronto», pensó, «y repartan la merienda!»
Pero no parecía haber muchas posibilidades de que así fuera, y Alicia se puso a mirar lo que
ocurría a su alrededor, para matar el tiempo. Continue reading ‘¿QUIEN ROBO LAS TARTAS?’

CONSEJOS DE UNA ORUGACONSEJOS DE UNA ORUGA

La Oruga y Alicia se estuvieron mirando un rato en silencio: por fin la Oruga se sacó la
pipa de la boca, y se dirigió a la niña en voz lánguida y adormilada.
–¿Quién eres tú? –dijo la Oruga.
No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversación. Alicia contestó un
poco intimidada:
–Apenas sé, señora, lo que soy en este momento… Sí sé quién era al levantarme esta
mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.
–¿Qué quieres decir con eso? –preguntó la Oruga con severidad–. ¡A ver si te aclaras
contigo misma!
–Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora –dijo Alicia–, porque yo no soy
yo misma, ya lo ve. Continue reading ‘CONSEJOS DE UNA ORUGACONSEJOS DE UNA ORUGA’